¿Entre qué Alianzas te mueves? ​

Siempre que jugamos partimos de la base de que hay “unas reglas de juego” en cualquier ámbito. Cuando trabajamos con un equipo y formamos parte de él, la alianza debe ser el punto de partida. 

Todo equipo debería tener una alianza. 

 

La alianza del equipo establece las normas del equipo, los límites de acuerdo donde las personas del equipo se sientan cómodas y en un entorno seguro. Se trata de crear entre todos un espacio-tiempo compartido de confianza y de respeto mutuo. 

 

Se pone encima de la mesa cómo el equipo espera que se comporte cada uno de los componentes del mismo. Se define entre todos cómo quieren relacionarse para trabajar y sacar adelante los proyectos y también importante, cómo comportarse cuando vengan los conflictos porque los habrá. 

 

En una alianza suelen salir temas como la puntualidad, la confidencialidad, el no juzgar, el compañerismo, etc.. 

 

¿Qué beneficios aporta al equipo? 

 

Tener una alianza ayuda sobre todo a generar un clima de consenso y aumentar la confianza entre los miembros del equipo para evitar entrar en interpretaciones personales, manejar con éxito futuros conflictos, clarificar las expectativas, manejar la incertidumbre en determinadas situaciones, etc. 

 

¿Cómo se crea la alianza ? 

 

La alianza la define el equipo por consenso mayoritario. Se destina para ello una sesión, un taller de trabajo donde se expone qué se puede y qué no se puede hacer en el entorno del equipo de trabajo, en definitiva… ¿cómo nos gustaría convivir como equipo?

 

Es importante que se comparta al resto del equipo lo que significa para cada uno los elementos de la alianza. Aquí entramos en un tiempo donde mostrar las gafas con las que uno ve el mundo ya forma parte de la alianza de equipo. 

A veces la alianza sale fácil y el acuerdo se consigue de manera rápida. 

Otras veces, hay discrepancias en algunos puntos para llegar al consenso de equipo, con lo que una buena pregunta podría ser, ¿Qué añadirías o quitarías a este punto para estar de acuerdo?. 

 

Dentro del marco de compromiso con la alianza, cuando alguno de sus miembros infringe algún punto de la misma, queda reflejado con anterioridad como compensar al resto del equipo su acción. Se trata de entrenar entre todos la responsabilidad con lo acordado con el equipo. 

 

Mantén la alianza… viva! 

 

Importante que la alianza no se reduzca a un documento estático y que se guarde en el cajón. La alianza es dinámica, está viva y en constante cambio a medida que el equipo avance en su desarrollo y en su propia autogestión. 

Habrá elementos que con el tiempo se integren tanto que podrán salir de la alianza y otros nuevos que aparezcan como necesarios para seguir avanzando en el desarrollo del equipo. Este movimiento en las reglas de juego es una dinámica a realizar de manera periódica. 

 

La alianza como ese hilo invisible que mantiene unido a un equipo y que le sostiene en su desarrollo como generador de un espacio de contención para los buenos y difíciles momentos. 

 

Nada que decir que esto además de a los equipos de trabajo se puede aplicar en cualquier ámbito donde las personas se relacionan y quieren comprometerse de la manera que ellos decidan para poder convivir de la mejor manera posible y tú, ¿tienes alianzas con las personas con las que te relacionas?.