Antes de empezar… Ordénate​

Cuando quieres empezar un proyecto personal o profesional,  ¿Eres de los que empiezas a salto de mata o de los que te paras a ordenar ideas, emociones y espacios?. Dos maneras de hacer que te llevarán por caminos diferentes…como la vida misma. ¿El resultado final? Depende de tantas cosas ...de qué depende... Muchos factores internos y externos influyen en el resultado de un proyecto, lo que sí está claro es que la fuente que da inicio a cualquier acción de autoexpresión comienza por el principio… ordenando lo que hay en ti.   Mira un momento a tu alrededor,  ¿Que estás viendo? ¿Que podría decir de ti el espacio donde te mueves a diario?. El orden exterior que provocas refleja el nivel de orden que guardas en tu mente. Algo similar a lo que ocurre con todo aquello que guardas y acumulas generando desorden en tu entorno, ocurre con los diferentes pensamientos y recuerdos que vas acumulando en tu mente con el tiempo y que no te permiten ver con claridad lo que necesitas ver. Esa falta de transparencia mental se proyecta en tu entorno personal y laboral induciendo al caos que te hace perder el orden día tras día. ¿Cómo te sientes en mitad del desconcierto?. A lo largo de la vida vamos acumulando experiencias que dan forma a nuestra personalidad y carácter. De todo lo vivido poco podemos hacer para cambiarlo y aunque sientas que algunas experiencias han sido erróneas, siempre hay un aprendizaje que puedes extraer de ellas. Toma conciencia de lo que cada una te ha aportado y el resto deséchalo como al suéter de color amarillo que tiene agujeros en la manga.  Haz lo mismo con todos aquellos pensamientos y emociones recurrentes y limitantes que no dejan espacio a nuevas formas de pensar y de sentir e invita a la mente a descubrir ideas originales y retadoras. Evita así el estrés, el cansancio y la pérdida de concentración que todo ese desorden genera en ti. Si pudieras… ¿Qué limpiarias de tu mente? De poco sirve tener pensamientos de experiencias negativas que pesan, que limitan y que ocupan espacio así como tener pensamientos desordenados que no nos dejan acceder a los que sí nos interesan. Deja sólo las ideas que te sirven, las que te aportan, las que te impulsan a la acción y te llenan de motivación y energía. Esos miedos que te impiden avanzar hacia lo que te importa… deséchalos.  Esas emociones negativas que te frustran… tíralas.  Esos prejuicios y estereotipos que te bloquean para conocer nuevas estrategias... elimínalos también. Ordena tu mente, define con claridad lo que quieres y lo que no, ejecuta de manera eficiente proyectando pensamientos en la dirección determinada y genera así un movimiento de dentro hacia fuera que pueda ser visible en tu entorno.Y no es que orden sea un imperativo para funcionar sino que genera una secuencia que tiene ritmo y permite avanzar generando una energía que te impulsa a seguir con el proyecto que tienes entre manos. Vivir es tomar decisiones casi a diario, algunas veces acertamos más otras menos, conlleva coger caminos que nos sorprenden y otros que nos pierden y siempre, siempre hay un orden intrínseco en todo ello… nuestro orden interior… la brújula que nos lleva donde tengamos el propósito de ir. ​

¿En qué anda enredada tu mente… ?​

¿Entrenas para ganar una carrera un domingo de calendario o para estar en forma cada día?. ¿Comes sano para ponerte el bikini en vacaciones o para tener salud más allá de este verano?.¿Eres de los que buscan metas a corto plazo con un objetivo finito o de los que proyectas a largo plazo renovando de manera casi continua las reglas del juego para mantenerte jugando en la partida?.Pequeño ejemplos que muestran con claridad en qué tipo de juego anda tu mente.  Utilizo estas metáforas para llevarte al juego en el que todos jugamos… El juego infinito de la vida. Un juego cuyo fin es incierto y dentro del cual cada uno puedo elegir cómo quiere jugar y cambiar la forma de hacerlo en cualquier momento. Podemos jugar con una mentalidad infinita y contribuir haciendo algo más allá de nuestro propio interés o jugar enfocados en alimentar sólo nuestra propia historia particular. De una forma u otra es un juego que nos da la oportunidad de descubrir la verdadera esencia de nosotros mismos en cada partida en la que somos retados.  Con la mente enfocada en tu propio beneficio y en alimentar a tu ego, las partidas te irán sacando del tablero en cuestión de tiempo. Ampliando el beneficio más allá de ti mismo puede que pierdas una partida pero seguirás manteniéndote en el juego.Aprende a reconocer en qué juego anda enredada tu mente y tendrás ventajas frente al resultado final y sus consecuencias. Para observar el juego que te ocupa es necesario posicionarse como un observador externo de la mente y observar su juego. Para ello cultiva cada día un espacio de silencio y quietud interna donde puedas parar y observar qué dice y analiza él para qué de todo ello. A medida que vayas cultivando esa quietud interior, irá aumentado en ti el poder de decidir sobre lo que observas y llevarás las riendas de la partida modificando las reglas finitas por unas más amplias de modo que tus para que serán menos personales y más globales, enriqueciéndose así las consecuencias de tus decisiones. Cuando en un proceso de coaching empezamos analizando el objetivo que se quiere conseguir, vamos desmenuzando las ideas hasta llegar a la esencia del mismo, los valores que lo impulsan, para conocer qué repercusión podrá tener su consecución o aproximación. Puede que alimente tu ego de manera finita o puede que alimente tu alma de un modo infinito. Objetivos diferentes… mentalidad de juego finita o infinita…  Y en ti, la capacidad de elegir lo que quieres y la responsabilidad de asumir las consecuencias de ello.  Como parte del juego de la vida a veces llegan jugadores que no estaban al inicio de la partida y arrasan, provocando situaciones inesperadas que nos obligan a parar y esta vez, a entrar en un proceso de fases. Pasado el tiempo de sorpresa, adaptación e integración de los últimos meses…  ¿Quieres seguir prolongando este stop o quieres empezar a rediseñar con qué mentalidad seguir jugando? Creo y siento que lo que hemos vivido con esta pandemia nos ha ofrecido una gran oportunidad para relacionarnos de otra manera con nosotros mismos. Quizás quieras volver al ritmo acelerado de antes o quizás quieras seguir cultivando el poder que aporta la quietud interior para observar tu mente, sus juegos y ser consciente de a dónde te llevan.  Ojalá este cambio de ritmo global haya cambiado las reglas del juego de manera infinita de alguna manera, para que podamos crear entre todos una sociedad más amable y respetuosa consigo misma y con su entorno, y que ello alimente el poder disfrutar de este juego que es la vida con más ilusión, con un mayor sentido de pertenencia que nos incluya a todos y con la sensación de que cada día que se vive es una partida que se gana en el interior de cada uno. ​

Entre nosotros​

Me gustaría proponerte algo… pero antes quisiera contarte que todo empezó cantando una canción sin saber que tendría tanto sentido... Al inicio del confinamiento no dejaba de tararear la canción de Pau Donés: “Primavera que no llega…...Primavera que no llega…” Y resulta que en pleno estallido de la vida como lo es ésta estación, nos hemos visto todos forzosamente inscritos en un retiro con nosotros mismos y en casa. Lo interesante de la situación es que nos ha posicionado a todos en el mismo lugar sin diferencias de ningún tipo y la primavera se ha convertido en una estación de soledad con nosotros mismos.  “Primavera que no llega…. Si la soledad es una invitación a estar contigo mismo, el silencio es el estado que te permite escuchar lo que ocurre en tu interior y acceder al poder de la quietud cuando la mente deja de ser tan ruidosa. Y es en esa quietud de tu mente donde puedes oír lo que el silencio dice… lo que habla de ti y para ti.  Desde ese estado de silencio profundo surge la presencia que eres. Conectar con ella es ser tu verdadera naturaleza más allá de toda la historia que llevas contándote desde el dia que empezaste a hablar y descubriste el pronombre de la primera persona del singular: yo, mi, me, conmigo... Siempre tan inmersos en las prisas y en el hacer que hemos perdido la capacidad natural que traemos de serie de escucharnos a nosotros mismos. Podríamos decir lo mismo de la escucha hacia los demás, esa escucha activa tan necesaria para poder escuchar de verdad al otro.En las conversaciones por norma anteponemos nuestros intereses y como no, nuestras opiniones, juicios y comparaciones siempre tan odiosas sin pararnos a escuchar desde un espacio neutral y completamente abiertos a recibir lo que la otra persona nos está compartiendo… así somos la mayor parte del tiempo.  Irremediablemente, como esta Primavera del 2020 que ya pasa y que estamos viviendo retirados en casa, tanto la presencia como la escucha activa hacia nosotros mismos surgen de un estado de calma interna cuando nos focalizamos en lo que está ocurriendo en el momento presente. Y es que esta primavera en casa nos ha regalado la oportunidad de parar…Quizás luego echemos de menos este ritmo tan pausado que ha relegado a la prisa al último puesto y este cambio en la actividad mental que ya no se alimenta tanto de deseos innecesarios. Antes de volver a salir al mercado o si ya estás saliendo porque vives en un lugar que ha cambiado de fase, antes de que todo el ruido vuelva a inundar tu mente y empieces a tomar conciencia de lo que esta Primavera a supuesto para ti… recordarte que no es lo que hay afuera sino lo que hay adentro lo que realmente importa. ¿Mi propuesta para ti?  Aprovecha el final de este retiro para entrar en el silencio de manera sencilla, conecta con tu presencia, escucha ese diálogo interno que quiere ser escuchado y relaja la mirada crítica que sostienes a diario. Escucha activamente y acoge de manera cálida lo que venga para poder llegar a lo esencial del mensaje... Recibe las preguntas que afloren, dales un espacio, un tiempo de vida y escríbelas para sellarlas y anclarlas en ti... Y si quieres compartirlas…  Esta vez eres tú quien hace las preguntas. Ahora que la vida está en suspenso… es un buen momento para dejar que lo ilusorio deje paso a lo esencial.  ​

Muévete con Intención.​

Quiero empezar este post siendo capaz de atraer tu atención hacia ti para que conectes con la intención con la que vives tu día porque de esto va el poder que tiene la Intención. De qué manera diriges tu vida en cada interacción… Que hay detrás de cada elección que haces por pequeña que sea… todo ello determina el poder que tienes de decidir sobre ti mismo. ¿Porque se trata de esto no?  De decidir de manera consciente que quieres cultivar en tu vida.  También puedes elegir pasar por esta maravillosa experiencia de estar vivo sin ninguna intención definida y no es un juicio de valor, cada elección es válida si eres tú quien elige… todas son igualmente lícitas. Sólo depende de cuan inquieta sea tu alma y las ganas que tengas de descubrir diferentes versiones de ti mismo, en qué medida quieres vivirlas o cuánto quieres experimentar yendo al límite con ellas.Porque la intención varía según vas avanzando por la vida y cada momento se convierte en una lección de la que aprendes sobre ti mismo y de tus recursos personales. El Power, si te conecta más la palabra, se enciende cuando defines con claridad el inicio del cambio que quieres hacer y comienzas dando el primer paso en esa dirección. En este momento, permítete soñar lo que quieras... Proyecta elevado, lo más elevado que alcance tu mente…  Imagina quién serías tú consiguiendo o estando cerca de aquello que deseas con tanta fuerza … aquello que te resuena tan intensamente en tu interior…y recárgate de la fuerza que genera esa visión de ti mismo. Siembra un impulso de conciencia dentro de ti… y séllala.  Cuando conectamos con este poder interior de la intención, podemos empezar a tomar las riendas de nuestra vida y dejar de vivir instalados en la queja de lo que me ocurre o de la vida tan maravillosa que tienen los demás. Comienzas a poner el foco de atención en ti, en tus pensamientos, en tus emociones y a actuar en la misma dirección. Para… respira profundo…  lleva tu mente a un estado de calma…  y permítete un tiempo sin prisas para definir con claridad la intención del cambio que quieres hacer. Una vez la tengas definida y estés conectado con ella, puedes practicar haciendo pequeños cambios en las rutinas diarias que sean coherentes con esa intención que has sellado en tu interior. Es un buen comienzo… Si el propósito definido abarca un movimiento más amplio y sientes que necesitas un soporte, también puedes trabajar en un proceso de cambio de manera más intensa y profunda con un acompañamiento personalizado durante el tiempo que necesites para su consecución o aproximación.  Pequeño o grande… sólo o acompañado… ahora o más adelante… pero muévete!  Si lo tienes claro y quieres, yo te acompaño. Y si no lo tienes, déjame que te ayude a clarificar y luego tu decides. Para lo que ocurra, puedes conectar conmigo en contacto@monicarodriguez.me A la vista de los acontecimientos,  la vida nos está retando al cambio de manera ya casi continua y adelantarnos a las invitaciones forzosas puede ser en muchos casos una ventaja diferenciadora. Trabaja en ello… trabaja PARA TI… dedícate tiempo para saber qué quieres y ve a por ello.  El tiempo ya no es un recurso, lo valioso es lo que haces con él y el poder de cada elección que viene definido previamente por la intención sellada en tu interior.  Nos vemos pronto! Mónica    ​

¿Entrenas paras SurfeAR las olas de la Vida?​

Cuando la vida aprieta y sentimos la presión es cuando tiramos de recursos. En ese momento podemos ser conscientes de nuestras aptitudes y capacidades para afrontar los giros que la Vida da sobre sí misma… con nosotros en ella. Quizás hasta entonces no paramos a saber con qué nivel de Resistencia o Resiliencia contamos. Podría ser una ventaja competitiva, para adelantarnos a las circunstancias, entrenarla antes de que necesites de ella y así ser capaz de surfeAR las olas de la Vida siendo tú quien maneja la tabla, qué opinas?. Empezamos contigo… Mucho se ha investigado sobre la Resiliencia, esa capacidad del ser humano de afrontar las adversidades y conseguir adaptarse a ellas, llegando a conclusiones como que el nivel de resiliencia de una persona, más que su educación o experiencia, es lo que determina que triunfe o fracase en la vida. Por suerte como el resto de capacidades, se puede aprender a ser Resiliente.  ¿Quién no quiere entrenAR y aumentAR su nivel de resiliencia para superar un reto antes de que aparezca?.  ¿Eres de los que sobreviven a los retos o de los que los viven? Seguimos contigo… Entre muchas de las capacidades, tener ésta a buen nivel es como tener un Salvoconducto que te permite viajar libremente y mirar la realidad a la cara para actuar de manera eficiente. Puede que el sentido común ayude a tener un buen nivel de resiliencia pero a veces lo común deja de tener sentido a la vista de los acontecimientos.  Más importante es cómo afrontas la realidad presente… cuál es tu capacidad de análisis realista de la situación y qué actitudes y emociones te acompañan. A veces afrontarla con todas sus consecuencias de un sólo bocado puede ser extenuante y ser capaz de dividirla en partes para ver diferentes niveles de importancia puede hacer que la digestión sea un poco mas ligera. Tras un análisis obstinadamente realista de la situación, a veces nos encontramos con la necesidad de buscar sentido y profundizar en lo que está ocurriendo.  ¿Qué puedes aprender ante determinadas situaciones?... ¿Qué te muestra de ti tu manera de afrontar la realidad que vives?.  Esta capacidad de observación profunda de la realidad te permite darle un sentido propio y enfocarla hacia el futuro, de manera que puedas vivir la dureza del momento de forma más suave. Ese espacio personal y profundo donde sólo tu accedes para decidir que valor e importancia le das a lo que vives, es la clave para decidir cómo quieres vivir todo lo que rodea.   “Lo que sucede, es lo que ES.lo que hacemos con ello, es lo que SOMOS.”Proverbio Zen.  No puedes cambiar la realidad pero sí puedes cambiar la manera que tienes de  relacionarte con ella. Es nuestra libertad última y siempre está ahí dispuesta a ser la protagonista. (El hombre en busca de sentido, Viktor E. Frankl). De nuevo volvemos a ti…¿Desde dónde das sentido a lo que te rodea?.  Cada uno se mantiene firme en condiciones de cambio y de gran estrés sobre su Sistema de Valores, una referencia intrínseca que puede evolucionar, cambiar muy poco en el tiempo y que sirve de estructura para aguantar los momentos difíciles… es nuestro andamiaje y el motor de nuestras acciones  Y ya sólo nos queda agudizar el ingenio…  saliendo de nuevo de la caja… pensar de manera diferente, ser capaces de poder mirar de otro modo y construir así soluciones nuevas. Esto marcará la diferencia para ver posibilidades donde otros ven problemas.  Esta es la naturaleza de la Resiliencia y su gran misterio…  Como seguir resistiendo las olas… seguir controlando el oleaje aunque a veces nos sacuda… aprender a surfeAR encima de ellas…sin que nos atrapen…tomándolas para disfrutar y seguir creciendo. ​

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