Transformando la manera de conectAR personas​

No es la especie más fuerte la que sobrevive al cambio, ni la más inteligente, sino la que responde mejor al cambio. CHARLES DARWIN

 

Que estamos en un momento de cambio importante nadie lo puede negar y que la velocidad a la que se mueven éstos cambios es a veces de vértigo, también. La forma en la que nos relacionamos y nos comunicamos, sobre todo las nuevas generaciones, nos empuja hacia  delante en un continuo movimiento que induce al cambio. Pero no es sólo cambiar por cambiar, sino que es necesario un cambio a nivel más profundo que produzca una transformación capaz de sostener este ritmo sin perder el foco. Hay que tener clara la dirección y sobre todo la intención, pasar a la acción con un sentido bien definido para que este ritmo tan frenético no te devore  y te apea del camino. Todo un reto de autogestión y autoconocimiento a nivel individual...y que está ocurriendo a nivel colectivo?.

 

Estamos en un camino sin retorno de conexión en todos los sentidos y hemos de adaptarnos a los nuevos paradigmas de comportamiento que están cambiando a las organizaciones. Todo está en camino hacia algo diferente, pues como en cualquier relación o en cualquier sistema, las decisiones de cambio generan un proceso de adaptación progresivo hacia nuevas maneras de relacionarse  dando un tiempo y un espacio para que todo vuelva a recolocarse. Han cambiado las necesidades de las empresas y sobre todo han cambiado las necesidades de las personas que se mueven por aportar valor, desarrollar creatividad y sentirse útiles, los perfiles de competencias (por suerte) también han cambiado dando más peso a competencias de gestión emocional y social y los estilos de liderazgo avanzan en una dirección más transversal y colaborativa dando más valor al liderazgo compartido.

 

Así que si o si vamos hacia  organizaciones de cultura abierta en todos lo sentidos y sobre todo, teniendo en cuenta las nuevas formas de colaboración e interacción entre las personas dentro y fuera de ellas. Porque ahora ya casi todo es visible, la información está al alcance de todos y eso produce mejoras en la gestión del tiempo y avances en la producción de trabajo. Desde aquí,

 

¿cómo responder mejor al cambio que está ocurriendo?

 

¿Y si nos salimos de lo formal y de lo establecido para conectar de otro modo, crear ideas que pueden generar proyectos nuevos y sobre todo nuevas maneras de hacer para transformar a las personas y las realidades organizativas?.

 

De alguna manera las organizaciones tienen que rendirse al cambio de roles y permitir la entrada de nuevas maneras de hacer si quieren seguir evolucionando.Ya no se funciona de manera eficaz bajo órdenes establecidas ni no consensuadas y los RRHH tienen que tener más libertad de acción e implicarse más en estos cambios. Es necesario conectar a profesionales por proyectos de valor saliéndose de los cauces ordinarios  establecidos e implementar nuevas maneras de conexión para detectar el talento por pasión más allá de la inteligencia y conocimiento técnico. Vamos hacia el desarrollo e implementación de la inteligencia colectiva para generar compromisos elevados de colaboración orientados a obtener resultados económicos en ascenso.

Con esta visión y de esta manera se pueden convertir las organizaciones en organizaciones inteligentes por su mejor adaptación al cambio, poniendo en valor absoluto a las personas y permitiendo un desarrollo humano centrado en el individuo transformando la manera de conectAR a las personas: permitiendo la creación de talento, gestionando el desarrollo individual y colectivo, trazando puentes entre diferentes grupos u organizaciones para retroalimentarse y crear así nuevos conceptos y mercados productivos, conectando diversas inteligencias para que las sinergias produzcan estadios de creatividad y de resolución de conflictos altamente eficaces  y soltando, (que también…) para abrir las puertas y crear un flujo natural bidireccional de conexión entre los profesionales sin condiciones ni temores en pos de un bien mayor y común.