Abordar el Coronavirus en casa​

En cuestión de unos días hemos pasado de ser espectadores lejanos de una situación de salud pública y alarma social a ser protagonistas en primera fila.

A nadie se le escapa que la situación de estado de excepción que vivimos en el país nos obliga a preguntarnos qué podemos hacer cada uno de nosotros para ayudar a minimizar la propagación del coronavirus. Desde la responsabilidad de cada uno para adaptarse a ella y contribuir a través de cambios en ciertas rutinas diarias, podemos entre todos generar una nueva conciencia social de colaboración y cooperación para salir cuanto antes y reforzados ante este desafío humanitario que nos ha llegado por sorpresa.

 

Y uno de los cambios que nos ha sorprendió a casi todos es el de trabajar en casa de la noche a la mañana sin apenas habernos dado tiempo a montarnos el despacho. Así que estaba reflexionando sobre las reacciones a este cambio de rutina laboral que han implantado la mayoría de las compañías por motivos de seguridad y de cómo poder aprovechar esta situación que nos ha sacado de nuestra zona de confort. Ante las quejas y las incomodidades que esto supone, podemos intentar generar un cambio de visión que nos lleve a generar nuevas acciones para cambiar rutinas y provocar así nuevos aprendizajes. A través del coaching podemos sumergirnos en un proceso de autoinvestigación sobre quién estoy siendo en esta situación y quién me gustaría ser para poder dar lo mejor de mí en este momento de necesidad social. Otras preguntas interesantes podrían ser que me gustaría aportar en este momento y el para qué lo haría, conectando así con los valores personales que alimentan la motivación y nos impulsan a la acción. Es un momento especial que nos obliga a parar el ritmo frenético que llevamos de manera rutinaria y que podemos aprovechar para cambiar ciertos pensamientos o conductas de las que no somos conscientes.

 

Podría ser muy interesante que las organizaciones se plantearan cómo aprovechar esta situación para facilitar a sus empleados un cambio de visión en las relaciones humanas para provocar así un salto tanto cuantitativo y como cualitativo como sociedad.

 

Vamos a estar  muchas horas en casa y es un buen lugar para trabajar en uno mismo y por los demás.