Entre nosotros​

Me gustaría proponerte algo… pero antes quisiera contarte que todo empezó cantando una canción sin saber que tendría tanto sentido...

 

Al inicio del confinamiento no dejaba de tararear la canción de Pau Donés:

 

“Primavera que no llega…...Primavera que no llega…”

 

Y resulta que en pleno estallido de la vida como lo es ésta estación, nos hemos visto todos forzosamente inscritos en un retiro con nosotros mismos y en casa. Lo interesante de la situación es que nos ha posicionado a todos en el mismo lugar sin diferencias de ningún tipo y la primavera se ha convertido en una estación de soledad con nosotros mismos. 

 

“Primavera que no llega….

 

Si la soledad es una invitación a estar contigo mismo, el silencio es el estado que te permite escuchar lo que ocurre en tu interior y acceder al poder de la quietud cuando la mente deja de ser tan ruidosa. Y es en esa quietud de tu mente donde puedes oír lo que el silencio dice… lo que habla de ti y para ti. 

 

Desde ese estado de silencio profundo surge la presencia que eres. Conectar con ella es ser tu verdadera naturaleza más allá de toda la historia que llevas contándote desde el dia que empezaste a hablar y descubriste el pronombre de la primera persona del singular: yo, mi, me, conmigo...

 

Siempre tan inmersos en las prisas y en el hacer que hemos perdido la capacidad natural que traemos de serie de escucharnos a nosotros mismos. Podríamos decir lo mismo de la escucha hacia los demás, esa escucha activa tan necesaria para poder escuchar de verdad al otro.En las conversaciones por norma anteponemos nuestros intereses y como no, nuestras opiniones, juicios y comparaciones siempre tan odiosas sin pararnos a escuchar desde un espacio neutral y completamente abiertos a recibir lo que la otra persona nos está compartiendo… así somos la mayor parte del tiempo. 

 

Irremediablemente, como esta Primavera del 2020 que ya pasa y que estamos viviendo retirados en casa, tanto la presencia como la escucha activa hacia nosotros mismos surgen de un estado de calma interna cuando nos focalizamos en lo que está ocurriendo en el momento presente.

 

Y es que esta primavera en casa nos ha regalado la oportunidad de parar…Quizás luego echemos de menos este ritmo tan pausado que ha relegado a la prisa al último puesto y este cambio en la actividad mental que ya no se alimenta tanto de deseos innecesarios.

 

Antes de volver a salir al mercado o si ya estás saliendo porque vives en un lugar que ha cambiado de fase, antes de que todo el ruido vuelva a inundar tu mente y empieces a tomar conciencia de lo que esta Primavera a supuesto para ti… recordarte que no es lo que hay afuera sino lo que hay adentro lo que realmente importa.

 

¿Mi propuesta para ti? 

 

Aprovecha el final de este retiro para entrar en el silencio de manera sencilla, conecta con tu presencia, escucha ese diálogo interno que quiere ser escuchado y relaja la mirada crítica que sostienes a diario.

 

Escucha activamente y acoge de manera cálida lo que venga para poder llegar a lo esencial del mensaje...

 

Recibe las preguntas que afloren, dales un espacio, un tiempo de vida y escríbelas para sellarlas y anclarlas en ti...

 

Y si quieres compartirlas…  Esta vez eres tú quien hace las preguntas.

 

Ahora que la vida está en suspenso… es un buen momento para dejar que lo ilusorio deje paso a lo esencial.