Felices Qué?​

Aquello en lo que inviertes tu tiempo es lo que realmente eres pues la última elección es siempre nuestra...recuerda el don del libre albedrío. 

 

El hombre en busca de sentido de Viktor Frankl, imprescindible lectura para el Autoconocimiento y para descubrir el privilegio único de la naturaleza del ser humano, la Autoconciencia de nuestra libertad interior de elegir, clave para gestionar la vida en cada momento y sobre todo en circunstancias adversas.

 

Es decir, entre lo que sucede o un estímulo y su respuesta, siempre hay un estado de libertad, un momento de conciencia dónde puedes elegir cambiar esa respuesta.

 

¿Por Qué empiezo el post navideño con esta reflexión? Porque observo que en la mayoría de las personas estas fiestas provocan un estado de desasosiego intenso, es decir, no están eligiendo la respuesta que quieren dar realmente y se abocan a hacer lo que está en el inconsciente colectivo desde años atrás pero que ya no conecta con lo que ellos realmente quieren hacer. 

Pero no eligen la respuesta que quieren decir  porque ello implica enfrentarse a una gran tradición familiar o profesional a la que le deben “ su vida” pero lo más preocupante, es que no se atreven a enfrentarse a ellos mismos y darse el permiso de usar ese don divino de libertad que existe en cada uno de nosotros para  elegir la respuesta que realmente quieren dar, la que sea, la que está alineada con ellos y con su bienestar.

Busca esos momentos de elección para que tus respuestas vayan en la dirección de la persona en la que te quieres convertir. Dedícate tiempo para saber que te apasiona, con qué disfrutas, a quién ayudas, a quien amas y optimiza tus recursos para que el tiempo esté siempre a tu servicio generando esas respuestas que te convertirán en tu mejor versión. 

 

Esto haría que todo esa inquietud que generan estas fiestas desapareciera por un momento y que los encuentros entre las personas, entre las familias, generará un flujo de armonía y amor propios de estas fiestas.

No desconectes de aquella gente o de aquellas cosas que te hacen vibrar y te alegran el corazón en estas fiestas, que la tradición te sirva para nutrirte y no para sacarte de tu centro.

 

Sólo entonces SÍ que tendrá sentido lo que todos nos decimos estos días de FELICES FIESTAS!