¿En qué anda enredada tu mente… ?

¿Entrenas para ganar una carrera un domingo de calendario o para estar en forma cada día?. ¿Comes sano para ponerte el bikini en vacaciones o para tener salud más allá de este verano?.

¿Eres de los que buscan metas a corto plazo con un objetivo finito o de los que proyectas a largo plazo renovando de manera casi continua las reglas del juego para mantenerte jugando en la partida?.

Pequeño ejemplos que muestran con claridad en qué tipo de juego anda tu mente. 

 

Utilizo estas metáforas para llevarte al juego en el que todos jugamos… El juego infinito de la vida. Un juego cuyo fin es incierto y dentro del cual cada uno puedo elegir cómo quiere jugar y cambiar la forma de hacerlo en cualquier momento. Podemos jugar con una mentalidad infinita y contribuir haciendo algo más allá de nuestro propio interés o jugar enfocados en alimentar sólo nuestra propia historia particular. De una forma u otra es un juego que nos da la oportunidad de descubrir la verdadera esencia de nosotros mismos en cada partida en la que somos retados. 

 

Con la mente enfocada en tu propio beneficio y en alimentar a tu ego, las partidas te irán sacando del tablero en cuestión de tiempo. Ampliando el beneficio más allá de ti mismo puede que pierdas una partida pero seguirás manteniéndote en el juego.

Aprende a reconocer en qué juego anda enredada tu mente y tendrás ventajas frente al resultado final y sus consecuencias.

 

Para observar el juego que te ocupa es necesario posicionarse como un observador externo de la mente y observar su juego. Para ello cultiva cada día un espacio de silencio y quietud interna donde puedas parar y observar qué dice y analiza él para qué de todo ello. A medida que vayas cultivando esa quietud interior, irá aumentado en ti el poder de decidir sobre lo que observas y llevarás las riendas de la partida modificando las reglas finitas por unas más amplias de modo que tus para que serán menos personales y más globales, enriqueciéndose así las consecuencias de tus decisiones.

 

Cuando en un proceso de coaching empezamos analizando el objetivo que se quiere conseguir, vamos desmenuzando las ideas hasta llegar a la esencia del mismo, los valores que lo impulsan, para conocer qué repercusión podrá tener su consecución o aproximación. Puede que alimente tu ego de manera finita o puede que alimente tu alma de un modo infinito. Objetivos diferentes… mentalidad de juego finita o infinita…  Y en ti, la capacidad de elegir lo que quieres y la responsabilidad de asumir las consecuencias de ello. 

 

Como parte del juego de la vida a veces llegan jugadores que no estaban al inicio de la partida y arrasan, provocando situaciones inesperadas que nos obligan a parar y esta vez, a entrar en un proceso de fases. Pasado el tiempo de sorpresa, adaptación e integración de los últimos meses…

 

 ¿Quieres seguir prolongando este stop o quieres empezar a rediseñar con qué mentalidad seguir jugando?

 

Creo y siento que lo que hemos vivido con esta pandemia nos ha ofrecido una gran oportunidad para relacionarnos de otra manera con nosotros mismos. Quizás quieras volver al ritmo acelerado de antes o quizás quieras seguir cultivando el poder que aporta la quietud interior para observar tu mente, sus juegos y ser consciente de a dónde te llevan. 

 

Ojalá este cambio de ritmo global haya cambiado las reglas del juego de manera infinita de alguna manera, para que podamos crear entre todos una sociedad más amable y respetuosa consigo misma y con su entorno, y que ello alimente el poder disfrutar de este juego que es la vida con más ilusión, con un mayor sentido de pertenencia que nos incluya a todos y con la sensación de que cada día que se vive es una partida que se gana en el interior de cada uno.