"En cada uno de nosotros existe ese lugar donde estar bien es un derecho y estar aún mejor, una elección.... porque contigo es con quién tienes que relacionarte para sentirte bien con todo lo que te suceda.”

 

 

Esta en ti, decidir cómo bucear los mares azules y cómo pasar los minutos de esos días grises lentos que no avanzan.

 

Esta en mí, acompañarte en cualquier momento que sientas que pierdes ese derecho de bienestar natural inherente a ti.

 

La diferencia que marca nuestra evolución es, no sólo la actitud y el conjunto de recursos naturales y competencias adquiridas, sino la capacidad de aceptación y coraje para movernos incluso en las circunstancias más adversas que finalmente se convierten en los mejores maestros de uno mismo.

 

Mónica Rodríguez.

Mónica Rodríguez

 

Psicóloga y Coach

Número de colegiada CV11788

 

Quien no se adapta a cada movimiento que le trae la vida anda perdido entre sábanas y caminos que no sabe a dónde le llevan.  

Hablo de ti y de tu manera de gestionar lo que vives, cómo lo vives y hacia dónde dejas que te lleve.

 

Cuando eres consciente de que en la experiencia que te encuentras, los recursos que crees tener no te ayudan a llevar la situación de manera satisfactoria, es momento de ampliar la visión de la situación desde un lugar externo, objetivo y sobre todo profesional.

 

Terapia exprés para buscadores de oro que quieren subir de nivel. 

 

Llevas años buscando pepitas de oro.Conseguirlas es el objetivo, son el  premio a cada logro profesional, son esos casi inadvertidos instantes de  calma de cuando solucionas problemas, son cada contrato ventajoso que has  cerrado satisfactoriamente, son los contactos valiosos y haber elegido la  estrategia correcta, son cada ascenso y cada incentivo cuando alcanzas los  objetivos semanales...

 

 

Subir de nivel 

 

A la hora de hacer balance de tu rendimiento, observas desde hace tiempo  que no todo lo que brilla es oro y acumulas con las pepitas también apatía,  cansancio, errores. Porque aún te falta lo que Mónica Rodríguez puede  mostrarte para subir de nivel. 

 

Las pepitas de oro están bien, incluso la fiebre del oro te sirve a veces de  estímulo (un estímulo efímero) para mostrarle al mundo que estás  encontrando riqueza con tu trabajo, para justificar tu avance. ¿Hacia dónde? 

 

Las pepitas de oro te pueden alegrar el día a día, pero notas que no son  suficiente. ¿Por qué? 

 

Piénsalo: las pepitas de oro no dejan de ser las virutas  

dispersas de algo mucho más grande y desperdigado,  

escondido.

 

Lo verdaderamente interesante es otra cosa: pensar diferente, descubrir con  Mónica qué energía puede mover de veras tu vida profesional, ese  entusiasmo que has anhelado y buscado siempre.  

 

Buenas noticias, resulta que el oro que buscas en tu entorno lo tienes  dentro. Descubrirlo de forma eficaz e imborrable será estar bien, y aun  mejor. Contigo. Con todo. 

 

 

Localiza y muéstrale al mundo tu riqueza, gira el foco, mira  dentro.

Tú eres mucho más que un buscador de pepitas de  oro.

Tú eres oro.

 

Son muchos los profesionales con altos cargos dentro de las empresas que  en algún momento de su trayectoria precisan una puesta a punto, un ajuste  enriquecedor.​

Psicología Aplicada en ti …

 

La psicología aplicada para ti, adaptada al proceso que estás viviendo, te ayudará a conocerte y a ser más consciente de tus pensamientos, emociones y de tus acciones o falta de ellas.

 

Coaching personal, ejecutivo y de equipos.

 

Mis más de diez años vinculada a diferentes departamentos de ventas me ha permitido conocer de primera mano de qué manera se actúa desde una multinacional y querer acompañar a las personas que les apasiona conocerse y desarrollarse de manera continuada.

¿Entrenas para llegar a ti?​

Cuándo quieres aprender algo, ¿por dónde empiezas?. Antes de iniciar cualquier tipo de proceso ya sea terapéutico, de coaching o de desarrollo personal, necesitas saber desde dónde partes y con qué cuentas. El éxito o fracaso vendrá en parte determinado por el conocimiento que tienes de la situación inicial de partida, de las circunstancias que te rodean, de los recursos con los que cuentas y del conocimiento adquirido por las soluciones propuestas anteriores que no dieron buen resultado. Y esto ya es mucho saber, no siempre se hace este análisis por uno mismo. Si das con la clave, jugada perfecta!! Pero no siempre esto es lo que ocurre... Muchas ideas, proyectos, anhelos de cambio apenas comienzan sin ser conscientes de por donde viene el autosabotaje y abandonamos generando así una sensación de frustración que vamos acumulando a costa de nuestra autoestima y motivación. ¿Te has visto en esta situación alguna vez?. Todos en algún momento nos detenemos y abandonamos los proyectos o procesos de cambio sin pararnos a pensar y averiguar dónde estuvo el fallo. Hace falta tiempo, ganas y mucho autoanálisis para saber donde uno se perdió antes de empezar nada.               Un momento para parar y pensar más allá de los resultados obtenidos y profundizar en quién estuvo manejando los hilos en el teatro… ¿Cuánto tiempo te dedicas a observar de manera profunda tu manera de actuar y reaccionar ante determinadas situaciones?   ¿Qué patrones de pensamientos o registros emocionales manejas cuando tienes que enfrentarte a situaciones complejas o incómodas?. Si no te paras a conocer cómo eres y actúas, ¿Con quién te embarcas y depositas toda tu confianza al inicio de cualquier viaje? No puedes contar contigo si no sabes con quién te vas a encontrar en los momentos clave, no crees?. En el día a día apenas hay ese espacio de autoobservación como tampoco la guía para poder hacerte las preguntas pertinentes con la intención de descolocar a tu mente y sacarla así de su zona de poder y control en la que a diario está sumergida con todas las respuestas diplomáticamente correctas sobre quién eres y qué hacer sin riesgo alguno. Claro, lo bueno no llega sin riesgo, y salir de tu traje hecho a medida a veces cuesta mucho dinero porque tu precio y lo que piensan de ti tiene un valor aunque no sea el auténtico. Así que si tienes coraje y quieres saber quién está detrás de todo lo que haces entra en el espacio de silencio que te facilita parar y observar con distancia para verte con claridad. ¿Cómo si no aumentas la visión acerca de lo que no puedes ver? Al ampliarla podrás tomar decisiones de cambio y empezar a moverte en la dirección deseada con nuevos argumentos distintos a los habituales sabiendo que te impulsa y motiva en el día a día.   No hay nada que entrenando puedas conseguir si antes no empiezas por el principio y te entrenas a ti mismo. Sólo es cuestión de tiempo que algo o alguien te confronte fase to fase para poder avanzar cómo parte del proceso de aprendizaje de cualquier situación en cualquier ámbito. ¿Crees que te escaparas o que no te ocurrirá?  Siento decirte que antes o después siempre ocurre…  Antes incluso que definir un objetivo, aterrizar alguna idea o mejorar cualquier competencia o habilidad social se hace necesario definir y saber quién eres. Sólo se necesita un espacio donde lo único importante sea observarse para conocerse en profundidad. Y esto es lo que trabajo al inicio de cualquier proceso de cambio, a nivel psicológico, emocional o de desarrollo de competencias, generando junto a ti ese espacio de confianza y silencio necesario para guiarte hacia la autoobservación y que puedas saber un poco más acerca de quién eres. Desde ahí podrás acercarte cada vez más hacia lo que realmente necesitas para sentirte mejor que no siempre es lo que crees saber.  Muchos beneficios te llevarás al desarrollar y conocer  tus capacidades y fortalezas, una mayor confianza y autoestima que hará que tomes más riesgos, nuevos retos y sobre todo disfrutar mucho más de todo ello. Pero lo realmente importante es el espacio que te das para llegar a ti y entrenarte para la vida antes de que te pille con la guardia baja. Así que te invito a que te des ese espacio si sientes curiosidad por saber un poco más de quién hay detrás de ti para poder presentarlo… estaré encantada de conocerte!!. ​

Cómo ampliar tu Don de Reyes​

Supongo que como para la gran mayoría, este año ha sido el año por excelencia en nuestra vidas. Un año donde hemos vivido lo que nuestra mente jamás pensó, una situación de pandemia que ha paralizado nuestras vidas y terminado con tantas otras a nivel mundial. Un año que termina de manera independiente, mientras seguimos inmersos en una realidad que camina lenta entre las hojas del calendario que avanza a otro ritmo.  Un año realmente complejo unido a la vida de cada uno de nosotros y al arte de manejar los hilos para que todo se trence de la mejor manera posible y sin caer, sobreviviendo más aún que en lo anterior como si ello no fuera poco. Cada uno con su historia y la pandemia en la de todos. Aprendí ayer lo que significa la palabra liminal, del latín limes, límite o frontera. Un espacio de cruce, un umbral o lo que llamamos transición entre estados, espacio que nace en medio de un proceso de cambio entre una cosa que se ha ido y otra que está por llegar. Es una sensación de estar como parado entre dos realidades que todavía se tocan en algún extremo cogiendo caminos diametralmente opuestos. Un estado de transición, un momento de parada para poder ver con perspectiva lo que se va y mirar hacia dónde ir. Un papel en blanco esperando ser escrito o un lienzo al que todavía no han acariciado los pinceles… un momento de mucha intimidad con uno mismo.  Quizás estos días nos lleven a ese umbral del cambio, de parada, para tomar conciencia de todo lo que hemos vivido. No es momento de fluir sino más bien de retener aquello que ha supuesto un aprendizaje, un mirarse de frente con quién te has convertido en el camino… No se trata de dar lecciones ni mucho menos, este año la hemos tenido todos a una como si de un sutra se tratara… esta vez el consenso ha sido divino y su implantación directa y sin elecciones previas. Dicen que la humildad es don de reyes...  y tanto que lo es en un mundo dominado por el ego tan pendiente de su ombligo que ha perdido la perspectiva de dónde está. No puede más que doblegarse ante sí mismo y bajar la cabeza si quiere llevarse este año algo más que la mascarilla. Anteponiendo siempre su verdadera función de responsabilidad cívica y social, paradójicamente, cuantas bocas habrá tapado...   La humildad como esa virtud de poder asumir nuestras propias limitaciones ante la vida y de restar importancia a los logros conseguidos. La humildad ante lo que no está bajo nuestro control y la capacidad de aceptación como vía de transformación. ¿Cómo ampliar este don de reyes que escasea ante la vida y su dominio?. Me recuerda hasta dónde puedo llegar y me invita a respetar el ritmo y el orden de las cosas como oportunidad para observar quién soy cuando la realidad se impone y me doblega. Me recuerda quién soy cuando el enfado y la frustración me dominan como respuesta por no tener el control de lo que quiero.Me recuerda saber respirar las preguntas que no tienen respuesta, amar la incertidumbre que eso genera y abrazar su llegada en el momento en que decidan llegar.. Así que me sumerjo estos días en un espacio liminal que coincide entre el fin del 2020 y el comienzo del 2021 para poder respirar profundamente y saber cómo crear esa nueva realidad que deseo que venga de forma más auténtica. Seguimos en tiempos de incertidumbre donde anclarse en uno mismo es un recurso absolutamente necesario para poder empezar un nuevo destino, quizás de manera más humilde ante el dominio de la vida y también más lleno de ilusión, de buen amor y de ganas de compartirnos de nuevo.  Mis mejores deseos para todos y Feliz año 2021. Mónica ​

Si no es total… Piénsatelo​

Si no es total, piénsatelo. Si, hablo del compromiso, esa palabra que a muchos les cuesta pronunciar porque tiene peso, mucho peso. No es algo ligero si este incluye algo más que lo uno quiere.   ¿Hasta dónde estás dispuesto a llegar en tu nivel de concesiones?. Empezando por tí y haciéndolo extensible al resto cuando se trata de un compromiso con alguien más. Claro, si es contigo, el autosabotaje está a la orden del día pero qué más da, solo tu eres juez y parte y el que asume las consecuencias de tus decisiones… Así nos va muchas veces, cuando no paramos de comenzar proyectos, propósitos que se quedan casi en la casilla de salida o a mitad camino porque el nivel de compromiso interno se llena de excusas para no ser renovado cada día. Ahí estás tú solo, así que devolviendote tu responsabilidad puedes preguntarte qué pasa cuando no eres capaz de mantenerte en el tiempo? Todo se viene abajo aún y que no haya una pandemia… Llenos de pecados capitales estamos todos. Empezando por el principio… cuando te permites el lujo de visualizar lo que quieres conseguir, alas para que os quiero!!. Crear la visión de lo que te gustaría ser o donde te gustaria llegar te llena de energía y de motivación. Es gratis así que proyecta al máximo la visión ideal de ti mismo y genera un nivel de expectativa lo suficientemente elevado como para poder poner la primera piedra en el camino. Empezamos a aterrizar con los pies en la tierra cuando le damos realismo a la idea o visión. Desempolvamos nuestros recursos para empezar a hacer cosas diferentes a las que siempre hemos hecho y salir de ese círculo vicioso de nuestra personalidad que hasta hoy no nos ha permitido acercarnos a donde queremos llegar. El traje empieza a ser incómodo algunas veces pero estamos con la motivación lo suficiente alta como poder abrir la  cremallera y todavía sacar pecho. Así que seguimos avanzando y reforzando nuestro compromiso, eso espero. Ahora bien, ¿qué ocurre cuando las circunstancias son tan diferentes que nos dan la vuelta  por completo?. Nos vienen esas preguntas sin respuesta que nos aturden y que nos llenan de incertidumbre el cuerpo. Situaciones que se alargan, que nos cuesta gestionar porque estamos más pendientes de que las cosas cambien que de adaptarnos y gestionar lo que está ocurriendo. Siempre esperando la situación ideal inicial cuando lo importante es acercarse a la realidad con todo lo que tenemos. La realidad no la esperaba así y no la quiero… empezamos a tambalear.  Ese es el arte de la gestión del compromiso… Transformar lo real en ideal aunque nos cueste pues no hay otra manera de confrontarnos con nosotros mismos para avanzar. ¿O qué hacemos? ¿Procrastinamos cada día en pos de lo que nos gustaría porque es más cómodo que gestionar lo que ocurre? Siempre está en nosotros decidir lo que queremos hacer pero no nos hagamos trampas al solitario nosotros mismos.  Si tu compromiso no es total… Piénsatelo. Si es así, decláralo en abierto y haz partícipe a los que te rodean… no estamos en tiempos de engañar a nadie. A veces es mejor parar, reconocer que el nivel de compromiso está tocado y que no mantiene la firmeza inicial. Estas en todo tu derecho. Añadimos el coraje de decir la verdad como mejor consideres. ¡Siempre serás bienvenido! Estamos en tiempos de rescatar el valor del compromiso como condición sine qua non para seguir evolucionando en esta nueva era donde todo es tan accesible. Hazte predecible y compartelo con los demás, es la mejor manera de saber dónde estamos y con quien en una realidad tan cambiante y tan llena de incertidumbre, que ciertos valores se hacen indispensables. ​

PARA LA AGITACIÓN, PASTILLAS DE  SILENCIO

Disfruto mucho escribiendo, es algo que hacía desde pequeña y que deje de hacer. Lo retome hace un año y escribo en silencio, buscando ese momento donde parar y escribir se convierten en un momento de expresión de mi.Ando agitada estos días así que me invito a parar y tener reflexiones que comparto contigo a través de la escritura. ¿Qué peso tiene el silencio en ti? Si te haces esta pregunta puede ser que no tengas respuesta pues evidentemente el silencio no se puede pesar, es una manera metafórica de traerlo a la conversación… y si lo tuviese, ¿Qué valor tendría para ti?  Observo la dificultad de que el silencio nos rodee en una realidad cada vez más agitada y  siempre con prisas. Apenas se para a lo largo del día de manera natural, inmersos en rutinas enlazadas carentes de espacio para poder conectar con nosotros mismos, con cómo estamos y nos sentimos. Por no decir, cuánto nos ocupa el cómo nos relacionamos y desde donde en nuestras relaciones diarias y espacios compartidos... En un mundo cada vez más de apariencias, donde las redes sociales muestran una realidad completamente parcial y condicionada enfocada al objetivo principal de hacer valer y darle protagonismo a nuestro ego, a veces me pregunto, si somos capaces de discernir mensajes de valor y autenticidad entre tanto mercadillo de rebajas. He de reconocer que a veces es difícil y me cuesta aunque seguro que los hay…  ¿Cómo poder ser capaces de discernir lo auténtico de lo falsificado de la manera más neutral posible?  Empezaría dándole peso al silencio exterior, ese que escasea a nuestro alrededor sucumbido al ruido de fondo que nos acompaña a lo largo del día de manera rutinaria. Un ruido constante que mantiene nuestro sistema nervioso en un continuo nivel de tensión que casi hemos normalizado… Apenas somos conscientes de ello, tan sólo cuando de repente paramos y podemos apreciar el impacto que tiene en nuestra manera de hablar, de responder, de actuar… a veces demasiado tarde. Con tanto ruido exterior y tan poco silencio a nuestro alrededor, nos queda el recurso innato de buscar nuestro silencio interno y digo innato, pues aun en mitad del mercado más ruidoso, puedes conectar con ese espacio interior al que nada puede tocar. ¿Fácil? No siempre lo es sino lo entrenas y le permites su expresión…   ¿Y su peso? Volvemos a hacernos la pregunta inicial… El silencio interno se expande a través de la respiración. Cada vez que lo haces conscientemente, puedes ir creando un espacio cada vez más amplio… ese lugar de distancia entre lo que ocurre fuera y la elección de tu respuesta . Absolutamente necesario cultivarlo para poder estar en ti y poder decidir de manera lo más neutral posible qué hacer con lo que ocurre a tu alrededor y estar más cerca de la mejor respuesta para ti. ¿Qué te impide cultivarlo?. No paro de escuchar quejas de falta de tiempo para dedicarlo a nosotros mismos… ¿A qué destinas tu tiempo libre? Cuidado con los entretenimientos que te roban el tiempo sin alimentar tu alma y te distancian de lo que realmente tiene valor. Dale peso a tu silencio cada día con cada inspiración profunda y permite que esa tensión del sistema nervioso central se afloje con cada espiración. Dale valor a tu silencio, tanto al externo como al interno, como medicina para estos días donde la cordura y la excitación se manejan de maneras no muy proporcionadas… Cultiva lo que te nutre y cuida de ti tanto interna como externamente. Busca aquello que  alimenta tus necesidades más profundas y rodéate de la sencillez de las pequeñas cosas hechas del buen amor y de manera desinteresada. Dale peso a lo importante y respira profundo para poder discernir la paja de lo valioso a veces escondido entre tanto black friday. Dale peso a tu silencio y vuelve a casa por Navidad... ​

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Habla con Mónica. 

 

 

En ocasiones hay cambios que no se pueden quedar atrás...

 

Quiero acompañarte en ese proceso de cambio y hacerlo real…

 

Comenzamos?